Capítulo 49. — Adalia Walker— — No, ¿Vamos a desayunar? — Le digo tomando mi bolso para salir. Él me sigue al comedor donde Carmen trae para nosotros el desayuno, tomó un vaso de jugo y me tomo la pastilla, empiezo a desayunar, al terminar él toma mi mano, me abraza a su cuerpo de espaldas besa mi cuello y cada gesto de su parte se guarda en mi mente, a pesar de que aún estoy un poco conmovida por lo del sueño él me trasmite la paz que necesito. Al llegar a Manhattan un coche nos espera en la entrada junto a dos coge con cuatro hombres por coche, escucha seguridad y he notado que en casa Adrián se asegura que todo es custodiado, nos subimos al coche que nos lleva a una enorme mansión, es hermosa, es más grande que la nuestra en ella nos recibe una señora mayor muy amable llamada Sofí

