Unos días después New York Violet Hay un lema entre los doctores: “no pidas perdón por mostrar tus emociones, preocúpate el día que dejes de sentir las pérdidas”. Es cierto… cuando dejas de sentir, algo dentro de ti ya está muerto. Nuestro trabajo nos exige fortaleza, pero también nos recuerda, a golpes, que somos humanos. Y por más que intentemos blindarnos, no hay cirugía que cierre las heridas que no se ven. Dicen que debemos seguir adelante, aprender de los errores, levantarnos y hacerlo mejor la próxima vez. Pero nadie habla de lo difícil que es. De las noches en las que todavía escuchas los monitores apagarse en tu cabeza, o ves rostros que no pudiste salvar. De lo mucho que cuesta volver a abrirte… no solo la mente, también el corazón y el cuerpo. Y, aun así, un día me di cuent

