Aria
Esta noche saldré con Apryl, no sé a qué lugar me llevará pero espero poder divertirnos.
Como casi todos los días no hay nadie cuando regresó la casa se siente vacía y no hay diferencia a cuando estaba lejos.
Solo pase por la cocina y tomé una botella de jugo y subí los escalones.
Bueno pensemos ¿Qué puedo usar esta noche? ¿Un vestido? ¿Una falda?
Revise toda mi ropa detenidamente ya que es la primera vez que salgo con pryl y quiero verme bien...
Saque unos shorts negros de cuero, una camiseta gris y una chaqueta negra de cuero, creo que se verán bien.
Decidí empezar a arreglarme, me coloque la ropa con unos botines negros y sujeté mi cabello en una coleta, coloque un poco de delineador y labial, me mire una vez más en el espejo y quedé satisfecha con el resultado.
Apryl paso por mi a la hora acordada y nos fuimos a la ciudad, se detuvo en un antro muy llamativo y nos bajamos del coche.
—Bueno hermosa, bienvenida a neblina.
—¿Porqué el nombre?
—Pronto lo sabrás.
Había una larga cola para entrar pero Apryl solo se paró en la entrada y saludo al guardia de seguridad.
—Hey! hola Enrique, me alegra verte. Ella viene conmigo— y sin más nos dejó pasar.
Al entrar al lugar mucha neblina se miraba en el piso y ahora entiendo el porque del nombre. Es un ambiente alocado muchos chicos bailando al ritmo de la música otros besándose y otros como yo en la barra.
—¿Quieres bailar Aria?
—No, estoy bien.
Un chico Moreno se acercó a Pryl y la invitó a bailar dejándome sola con mis penas...
Cinco canciones han pasado desde que Pryl se fue y la perdí de vista. La mirada de un chico cabello n***o, ojos color ámbar me hipnotizo. No me dejó de ver en un lapso de unos quince minutos hasta que se acercó a mí y me saludo.
—Hola! ¿eres nueva? no te había visto antes—con una voz dulce, varonil pero sobretodo sensual me saludo.
—Ho...hola, si es mi primera vez aquí, mi amiga me trajo pero desde hace un rato que la perdi de vista— mientras hablaba mi corazón no dejaba de latir, con un sentimiento de querer seguir escuchando su voz.
—Ya veo,¿ te importa si te hago compañía?
—oh no!, Claro que no me importa.
—Bien, ¿como te llamas? quiero conocer el nombre de la chica con la que pasaré un buen rato agradable.
—Aria, pero puedes llamarme Ari o Ria, después de todo solo será hoy.
—Ese solo será hoy dolió un poco y yo me llamo Sebastián pero puedes llamarme como tú quieras.
—oh no! perdón, no lo dije con esa intención.
—Pffff, lose no te preocupes solo te estoy molestando— lo mire a los ojos y cada vez los siento más fascinantes, me atraen demasiado son como un vórtice que me arrastra a ellos es muy intenso.
—Y bien, ¿vienes muy seguido por acá?
—De hecho si, la universidad a la que asisto está cerca, de hecho hay una universidad cerca de mi casa pero quería estudiar en un lugar diferente del de mis hermanos conocer y tener nuevas experiencias, ya que tengo cuatro hermanos y una hermanita, ya te imaginarás cómo es estar atrapado entre ellos.
—De hecho no lo sé, no tengo hermanos soy hija única, y mi casa siempre a sido muy silenciosa, mis padres pasan la mayor parte fuera, es un poco solitario.
—Lo siento...
—Oh! no te preocupes, además apenas hace unos meses que llegue a la ciudad, solía vivir en New York, pero mis padres decidieron mudarse a California por el trabajo de mi Padre.
—Y ¿adonde te mudastes?
—De hecho esta muy alejado de la ciudad, me mudé a Blood Moon, el jefe de papá vive ahí aunque aún no lo conozco, pero mi papá pasa fuera la mayor parte del tiempo al igual que mi madre.
—Ya veo, Blood Moon—murmuró— pueda que nos encontremos pronto ya que mi casa está ahí también.
—¿¡¡Encerio!!?—pregunte con los ojos abiertos de par en par.
—Si, y ¿quién es tu familia?
—ah! los Brown ¿los conoces?
—Claro!! como no conocerlos, si son muy conocidos por ahí.
—Dime ¿la chica con la que veniste, es esa que viene ahí?
—Si es ella, es Apryl.
—Bueno me voy, pero definitivamente nos volveremos a ver—Me dio una sonrisa moja bragas, me guiñó el ojo y se marchó sin decir nada más