Capítulo 24

890 Palabras

24 Capítulo Veinticuatro Kent volvió con dos cafés, espesos y negros, como le gustaba a Slim. —Dudo que haya algo que le pueda decir y que usted no haya oído antes —dijo Kent, sentándose en su silla con un crujido de cuero. Slim tuvo que conformarse con una plegable metálica y se inclinó hacia delante, rogando por que Kent no hubiera tomado la iniciativa y añadido algo al café, pues sabía como si lo hubiera hecho. Estaba sintiendo ese pequeño cosquilleo en manos y cara que antes había amado tanto, pero había acabado por perseguirlo. —Cuénteme de todos modos —dijo Slim—. No estoy seguro de qué pensar de lo que he oído. —Es Ozgood, ¿verdad? —¿Qué? —El que lo ha metido en esto. —No creo… —Dígale a ese idiota cuando lo vea que no es dueño de todo lo que hay aquí. Este es mi terreno. —

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR