Sofía Sofía, en cuanto llegó a su nueva casa, mira todo con atención. En realidad, vivían junto con Melisa. Las habitaciones eran tan grandes que incluso había un juego de sillones, al igual que un montón de artefactos extraños. Tenía un televisor tan grande; podía ver como si fuera una tele un cine. Sofía, estaba abrumada de tanta riqueza, en cuanto fue al área del vestidor, se quedó boca abierta. Era un sueño, tal cual las películas que siempre miraba de decoración, todo estaba inmaculado, brillante y a la vez ordenado. Siempre se había quejado de su viejo placard, donde no entraba nada y la ropa se caía hacia adelante. Tragó salió en seco, sin poder llegar a creer que todo eso fuera suyo punto pero lo era, y aparte estaba muy agradecida de esa oportunidad. El día pasó, y junto

