Múnich, Alemania 3 de junio de 2020 A las chicas y a mí se nos había hecho costumbre salir a comer juntas luego de los entrenamientos o ir de compras, pero ahora nos faltaba Erin, que tenía más de una semana desaparecida y nadie, absolutamente nadie, sabía algo de ella. —Cambiando de tema a algo mucho más alegre —dice Alessia con una sonrisa y voltea a verme—. ¿Ya estamos invitadas a tu boda, no? —Obvio, las invitaciones las enviaremos en el verano —les cuento mientras pruebo mi café y todas sueltan un suspiro. —Quién pudiera —dice Ariana y las chicas ruedan los ojos—. Ok, yo si puedo, ¡miren mi anillo! —Bueno, ya me veo buscando novio en ambas fiestas —canturrea Alessia y todos nos reímos. Andrea deja de reírse de la nada y como la tengo sentada en el frente, me p

