Carta 2

931 Palabras
18 de Enero de 2019. Santiago Centro, Chile. Hola. Recién vengo llegando a casa después de una larga jornada de trabajo en Creative Center; hoy, puse en marcha en primer paso de mi venganza contra Sarah Bruzual; dentro de 30 días es su boda con Jeremías Balvuena, un joven que enamoró a una mujer adinerada, y es un mantenido.  Sarah está verdaderamente enamorada. Le gustan más jóvenes que ellas. El punto es que Celice, la persona que estaba con los preparativos del evento, renunció; o bueno, hice que renunciara. —Celice, querida Celice. Los útimos días te he estado vigilando, y sé todo sobre ti, esto no se trata de una extorsión ni muhco menos, no. Es una advertencia, tiene 3 días para dejar la ciudad, o tu mamá que esta en Lo Barnechea, o tu papá que está en Maipú, se la verán muy pero muy mal. O que decir de tu hermano, lo he vsto 4 días seguido saliendo de la universidad, sería una lástima que sufriera un accidente que le quitara la vida. ¿No crees? No busques explicaciones, no vayas a las autoridades. Solo, vete de Santiago a otra ciudad de Chile, y todo estará bien.  Ese fue parte de un mansaje que le dejé en la puerta de su departamento, con algunas fotos de sus familiares. Unas horas después, Celice envió una carta a Sarah emitiendo su renuncia. Querido Complice, te preguntarás ¿Por qué hiciste que renunciara? Fácil, aquí ahora entra en juego una pieza dentro de mi venganza: La hermosa y sensual Loreto Espinoza, a contraté para que se hiciera pasar por la nueva organizadora de bodas; para que sedujera a Jeremías, hasta llevarlo a la cama, y esa es solo una parte del plan, pronto te contaré más. Pero, solo te diré, que luego de que eso pase, los días de la vida de Jeremías estarán contados.  Apenas Sarah recibió la noticia de la renuncia de Celice, llegó pegando gritos a de frenética a la oficia. Intentaré describirte la escena lo mejor posible, lamento que no se me dé bien esto de la escritura. —¡El mundo está lleno de gente incompetente!—gruñó—Faltando 30 día exacto para mi boda, la organizadora me renucia. Todos en la oficina quedamos en silencio. Es que, en serio, hubieses visto su rostro, de enojada, de no saber que hacer, tomando café y mirando todo a su alrededor.  Sarah, como siempre, vestía elegante, esta vez, cargaba un pantalón alto, con una camisa manga larga, tipo ejecutiva, color banco. Pero no creo que esos detalles te importen, aunque te los digo para que puedas imaginarte mejor la escena. —¿ALGUIEN EN ESTE LUGAR CONOCE A UN ORGANIZADOR DE BODAS?—gritó frenéticamente, como si se le olvidará que revisando las r************* , se daría cuenta que en Chile a miles de agencias y personas capaces de organizar bodas inolvidables. Y pese a ser dueña de una importante empresa que está inmersa en el mundo digital, Sarah es de verdad, una persona totalmente desapegada de las r************* . —¡Pueden dejar de mirarme así y darme una respuesta!—se exaltó —Yo conozco a alguien señora Bruzual—intervine, era hora de poner mi plan en marcha. —Primero que todo, soy señorita—dijo en tono arrogante—Entra a mi oficina, Carlos. Por favor, recuerda que Carlos no es mi nombre, y que ni Sarah ni Celice, ni ningún otro nombre que te mencione, es real, ninguno; no quiero darte ningún dato que te conduzca a saber quien soy. —Me dijiste que conocías a alguien—dijo Sarah entrando a su oficina, donde sentado, la estaba esperando. —Si—afirmé colocándome de pie—Bueno, no es que conozca a alguien, mientras usted gritaba, la busqué en r************* y vi que tiene excelentes reseñas. —Que eficiente. —Me das sus datos por favor, para decirle a mi asistente que la contacte cuanto antes. —Si, al tiro. Debes saber que el perfil en r************* , las reseñas y todo el perfil de Loreto, la sexy nueva organizadora, lo trabajé desde hace meses: Invertí dinero en bots y una infinidad de cosas, esperando este momento. También, debo recordarte que Loreto no es su verdadero nombre. Ella es una actriz de carrera frustrada, quien presta su talento para hechos no muy lícitos. Horas más tarde, mientras estaba en mi área de trabajo, vi a esa mujer estrambótica de unos 30 años pasar por delante de mí rumbo a la oficina de Sarah: Loreto había llegado. No tenía dudas en que la contrataría para terminar de organizar la boda. En las entrevistas, y encuentros en la cama (si, en la cama), que tuve con Loreto, pude corroborar que es una mujer profesional, de armas tomar y sin miedo a nada, y dispuesta a todo por dinero. Quisiera contarte que tal es Loreto en la cama, pero no creo que esos detalles vengan al caso.  En fin, llegando a casa, hace un rato, vi el mensaje de Loreto diciéndome que todo había salido perfecto, y que mañana tendría el primer encuentro oficial con los novios, Jeremías y Sarah, para iniciar todo para la boda. Por eso decidí escribirte esta carta hoy, para que supieras que ya todo había comenzando y que ya no hay vuelta atrás. Espero hayas leído mi primera carta, de verdad, y que no me juzgues, y que me entiendas. Si llegaste hasta aquí, gracias por leerme, y sobretodo, gracias por ser mi cómplice. Quien te escribe, Carlos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR