42.

896 Palabras

42. —Creí escuchar que se te abrió el apetito —me dijo ella. —Sí, es lo que dije —respondí, sentándome en el sillón, frente al televisor. —Pero acá no hay comida… y todo está de cabeza. ¿Seguro que esta es tu casa? —¿Por qué dices eso? ¿Lo dudas? —No me interesaría si eres un ocupa… —Estoy pasando por una crisis… —fue lo único que dije al respecto. —Ok, no es mi asunto —dijo alzando las manos—, pero antes de que me digas más, deja que le de una mano a todo este lugar. —Si es lo que quieres hacer, no hay lío. Ya me había acostumbrado al polvo y al desorden. De esa forma, Mac, comenzó a limpiar de esquina a esquina. Y yo, que me limitaba a verla, desde el sofá me hacía sentir que era una inútil. Lo mínimo que podía hacer era encargarme de comprar algo para que nos alimentemos. Ped

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR