❥ 21

1636 Palabras
Amara Owens. Aprieto mis ojos antes de abrirlos del todo y encontrarme con su rostro siendo alumbrada por una tenue luz. — ¿Drew? —Musito, acariciando su mejilla. —Soy yo —Responde con una sonrisa de costado —...Duerme. Le miro con los ojos entreabiertos, sintiendolos estos poco a poco pesar y querer cerrarse. Poco después estoy asintiendo en silencio y dejándome llevar por el sueño... Abro mis ojos de golpe al escuchar una puerta siendo abierta. No me muevo enseguida, me mantengo mirando el techo siendo alumbrado por una luz y pronto viendo el reflejo de una persona. Giro mi rostro en dirección de donde proviene aquello.  Drew deja caer la toalla en sus hombro al terminar de revolver su cabello con ella.  — ¿Te desperte? —Musita con tono preocupado, comenzando a caminar hacia mi.  —No —Niego, en tanto apoyo mis codos sobre la cama, alzando un tanto mi cuerpo — ¿Podrías decirme la hora?  —Claro —Sonríe. Lo siguiente que hace es tomar su celular de sobre la mesita y alumbrando su rostro en tanto lo enciende —, las dos...  Mis ojos se abren a más no poder y mi cuerpo reacciona alzándose por completo, quedando sentada sobre aquella cama.  — ¿Las dos? —Alzo mis cejas. Asiente lentamente —. No puede ser, es tardísimo, Bianca debe de estar preocupada, Kiara tambien debe de estarlo, después de todo le he pedido que estuviera al pendiente de mi hermana con llamadas y... ¿estoy en tu habitación?  Pregunto al darme cuenta que esta se encuentra amueblada y he visto salir del baño recien bañado. —Si —Ladea su rostro sonriente —. Te quedaste dormida a mitad de pelicula y al termino te he traido, de hecho no has dormido tanto como lo hiciste en el sillon. Siento mis mejillas arder pero poco después estoy meneando mi rostro, dejando de lado el que he dormido en su cama y enfocandome nuevamente en el tema principal, el que aun siga en su apartamento ha estas horas y no haya avisado nada a Bianca. —Gracias por traerme y preocuparte, pero volviendo a lo principal, tengo que irme —Me levanto de la cama.  —Es tarde —Frunce ligeramente su entrecejo, esta vez sin llevar su típica sonrisa —. Sé que puedo llevarte, pero también sé que puedes quedarte, ya lo haz hecho, una vez más no veo el porque no. —Es que...  — ¿No quieres? —Su ceño se hunde. Lo miro en silencio. No me siento presionada, tampoco es que quiera negarlo del todo, sin embargo, tampoco quiero dejar a Bianca sola en casa, no es como que nos necesitemos para dormir pero mañana las dos tendremos nuestros días libres, ninguna tendrá trabajo por ser dia festivo y quiero pasarlo con ella.  Después de todo, no hemos tenido el tiempo para convivir como antes solíamos hacer.  — ¿Me prometes que mañana estaremos en casa por la mañana? —Alzo mis cejas en su dirección.  Una sonrisita se apodera de sus labios, una vez me escucha. Ya sabe que lo ha obtenido.  —Cariño —Acaricia mi mejilla — ¿Cuando no he cumplido con mis promesas?  Y aunque sé que no hemos hecho muchas, aquello me hace sonreír y por supuesto acelerar mi corazón por el repentino y nuevo apodo que me ha dado. — ¿Cariño? —Pregunto enfocandome en aquello e ignorando lo anterior. — ¿No te gusta? —Enarca una ceja. —Me gusta —Tomo sus manos —... Cómo te diriges a mi, me gusta ...También me gustas tu. Eso último lo agrego al ver la oportunidad de poder hacérselo saber una vez más. —Y a mi me gustas tu —Sonríe abiertamente. Sostiene mi rostro, se inclina y en breve, estoy sintiendo sus labios haciendo presión contra los míos. Siendo un beso lento y largo. Amo sus besos y por supuesto, amo estar con él. **** Julio 15, Jueves. Amara Owens. Escondo mi rostro en su pecho, el cual se encuentra cubierto por una camisa blanca de algodón. —Ya es hora —Escucho su voz divertida musitar, sin embargo, no detiene sus caricias en mi espalda. —Cinco minutos más —Murmuró, afianzando mi agarre en su cintura. Lo escucho reír poco después sin detener sus caricias. Sonriente singo manteniendo mi rostro escondido. Haber decidido pasar la noche a su lado, en su cama, ha sido una de las tantas decisiones buenas que he tomado, pese que en su momento me negué, ya que aunque nos hayamos estado besando nada estaba aún claro entre nosotros. ¿Pero adivinen que? Al parecer nos hemos convertido novios justo esa misma noche en que compartimos nuestro primer beso y sin siquiera yo haber estado enterada. Y es gracioso, porque nunca creí que esto podría pasarme, nunca me vi estando en una misma situación por la cual Kiara algún momento paso. Ahora si que la entiendo un poco. En fin, charlamos un buen rato sobre aquel detalle hasta que me dejó completamente convencida en ser nosotros una pareja.  Una vez aclarado aquello, volvimos con el tema de compartir habitación y cama. Esta vez no extendimos aquel tema y simplemente termine aceptando como todas aquellas anteriores ocasiones en las que él siempre antes de hacerme decidir por algo, me hacía saber que no debía de aceptar si así no lo deseaba. —Eso has dicho hace cinco minutos atrás —Dice luego de unos segundos. Salgo de mi escondite y lo miró directamente a los ojos. —Solo quiero pasar tiempo contigo —Confieso. Sus ojos se achican en tanto sonríe de boca cerrada. Siento esta la primera sonrisa que lo hace ver como todo un pequeño infante en su lindo rostro varonil.  — ¿Y la promesa de llevarte temprano a casa?  Sonrió soltando a la vez una risita un tanto tonta. —Ya sera para la otra ocasión... Negando y sonriendo de aquella manera acerca sus labios a los míos, siendo este nuestro primer beso mañanero. —Por cierto, buenos dias amor —Murmura sobre su boca. Un brillo en sus ojos se hace presente en seguida. No obstante, no es obstáculo para impedir que devuelva el saludo. —Buenos dias cariño... .... — ¿Y bien? ¿Ya han dormido juntos? —Pregunta Bianca al vernos entrar a la cocina. Un plato hondo sostiene entre manos, sonriente, y a su costado como es costumbre se encuentra una despeinada Hilary. —De todo lo que puedes preguntar, tienes que preguntar eso —Resopló en tanto tomó asiento junto con Patch en los banquillos — ¿Que hacen ahí paradas? ¿Por que no toman asiento?  —No intentes cambiar de tema —Rueda los ojos mi hermana —, mejor responde antes que me encuentre haciendo una pregunta un tanto incomoda para ti. Frunce levemente mi entrecejo pero a mi costado escucho a Patch soltar una risita, en tanto toma mi mano y entrelaza nuestros dedos.  —Al menos deberías de saludar antes de hacer tus preguntitas ¿donde quedo la educación Bianca?  —Amara tiene razón, disculpanos —Responde Hilary sonriendo y tomando asiento a un costado del fregador —Buenos días ¿Ya desayunaron? ¿Quieren que les prepare algo?  Sonrió de costado. Al menos ella si tiene mejor modales y atención a quienes vienen llegando, pese a no ser su hogar, no que Bianca parece importarle poco si me estoy muriendo o no de hambre. —Buenos días —Respondimos al unísono Drew y yo. —Gracias pero no tienes que, ya lo hemos hecho —Le responde Drew con ese tono amable — ¿Ustedes ya desayunaron?  —Estamos en eso —Habla Bianca entretanto se posiciona entre las piernas de Hilary.  Asentimos en silencio, sin embargo miro a mi hermana un tanto desconcertada por la facilidad con la que ha estado dejando que Hilary invada su espacio personal o que ella sea quien se acerque a invadir el suyo. — ¿Entonces durmieron o no juntos? —Insiste. — ¡Bianca! —Exclama su amiga mientras le da un pequeño empujón que le hace derramar leche al piso y maldecir a ella —Disculpenla y no le hagan caso, mejor cuéntenos ¿cómo les ha ido en su cita?  —Bien, gracias por preguntar —Sonrió en su dirección — ¿Como estuvo su noche? —Estuvo divertida —Sonríe. — ¿Enserio? —Pregunto interesada. —Si, hicimos maraton de peliculas de terror y antes de dormir uno de películas de romance. —Que divertido, nosotros deberíamos de hacer uno despues ¿no crees? —Dice Patch sonriente mirando en mi dirección. —Si, deberíamos —Respondo aunque sé que tal vez y quedarme durmiendo como en las otras dos anteriores ocasiones que he terminado durmiendo por el cansancio. — ¿Los ves? Eso significa que si han dormido juntos —Escuchó murmurar a Bianca. —Bianca...  Resopla al escuchar el reproche en el tono de voz de Hilary. —Claro, actúa como si no estuvieses interesada, pero tu y yo sabemos bien que eres igual de chismosa que yo. Patch y yo comenzamos a reír ante la pequeña revelación de mi hermana. Sin embargo, poco después les estoy pidiendo intentar ser discretas y respetar la privacidad de nuestra relación. Otros segundos luego ya las tengo gritando al saber que ya somos novios y llamando a Kiara desesperadamente para darles tal noticia. Resoplando y rodando mis ojos, comienzo a negar, en tanto Patch solo se limita a reír y besar mi cabeza. En fin, con ellas nunca se puede. :) Estoy feliz con el proceso de la novela y también con los reencuentros que se vienen.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR