Bianca Owens
Miro todo a mi alrededor nuevamente, como la primeriza que soy al estar dentro del club. Para ser sincera, nunca antes me había visto estar dentro de un lugar como este, si bien mi imaginación es grande, nunca lo fue para hacerme ver en estos ambientes.
No son lo mío del todo, pueden serlo de Kiara y Amara, incluso de papa y mama, pero no los míos. O eso intento hacerme creer incluso en estos momentos, ya que aunque la música no sea la que suelo escuchar, el ambiente en el que estar, no es tan desagradable.
Todo a mi alrededor es entretenido, divertido. Al parecer eso de experimentar y conocer con lo extravagante y nuevo, no resulta ser tan malo. Después de todo, Kiara tenía razón.
Y hablando de ellas ¿Donde rayos estan?
Soltando un suspiro giró mi rostro en la misma dirección que vi a las chicas irse. Se supone, Amara solo iría a conseguir una bebida a la barra y Kiara al baño, se supone, no me dejarían sola y se supone, que estaríamos divirtiendonos juntas, no cada quien por su propia cuenta.
Está bien, estoy siendo una exagerada, un poco dramática y toda una niña llorona buscando por su mamá luego de haber subido al inflable y ya no verla, pero esto no estaba planeado. Bueno, al menos no estaban en mis planes.
Con mi cuerpo prácticamente torcido sobre la silla, sigo buscándolas con la mirada, porque al ser una mujer primeriza en este tipo de lugares, nose si aqui sea como estar en la área de comida dentro del centro comercial. Ya saben, una cuida la mesa entre tanto tus acompañantes van por la comida.
—Disculpa.
A mi costado escucho una voz varonil y unos dedos haciendo apenas presión, dando pequeños toques suaves a mi piel descubierta.
Alzo mi mirada por encima de mi hombro encontrándome con el dueño de tan profunda voz y tan respetuoso toque. Un chico de cabello oscuro, piel blanca como la leche y ojos un poco rasgados, me mira atento.
Es guapo, muy guapo. ¡Oh por dios, un chico me está hablando!
—Eh... hola —Sonríe de costado, haciendo marcar un bonito hoyuelo.
Trago saliva y humedezco mis labios. Siendo ese último acto una atracción para él y mirarlos, sin pizca de vergüenza.
— ¿H- hola? —Respondo nerviosa como toda una adolescente teniendo la atención del popular.
Su mirada regresa a conectar con la mia una vez escucha mi respuesta y pronto lo tengo sonriendo abiertamente y riendo.
—Se te callo tu bolso —Informa.
Mi bolso, se cayó. ¿Mi bolso? Frunzo mi entrecejo. Yo no he cargado con bolso. Ya decia yo que esto no era normal, que absurda excusa para acercarse a mi, pero táctica, me ha sacado un saludo.
—Yo no...
—Estaba sobre tu mesa —Me corta al alzarlo y dejarme ver el brilloso bolso.
Ese definitivamente no es mi bolso, mi estilo no sería tan llamativo, no obstante, se de quien si es.
—El bolso... —Musito un tanto sorprendida al ver el de Amara en las manos de aquel chico.
Ni siquiera me di cuenta en qué momento cayó, agradezco que él sí lo haya hecho y tenido la honradez en darmelo.
No estoy acusando a los demás o dejándolos como ladrones, sin embargo, todos aquí somos desconocidos y no sabemos qué mañanas carga cada uno. Bien cualquier otra persona pudo simplemente tomarlo e irse con todas las pertenencias de mi hermana.
Sin ser cuidadosa giro sobre la silla, quedando esta vez con mi cuerpo torcido en su dirección. Mañana y seguro mi cuerpo sentirá todo esto.
—Gracias —Lo tomo una vez estamos de frente.
—No hay de que.
Retrocede listo para retirarse lentamente, no obstante, una mano lo hace girar abruptamente o mejor un chico.
Por un momento siento miedo al ser creyente de que podría ser un hombre enfurecido a punto de golpearlo, pero eso lo descarto al verlo rodear sus hombros y hablarle animadamente mientras se lo lleva sin poder dejarlo protestar al chico.
Y así es como veo mi primera y única oportunidad de tener a un chico tan guapo hablándome lo que resta de mi estadía.
Sonrío de costado; como si eso me importara.
....
Hunter Cole
Doy un trago a mi bebida sin apartar mi mirada de Kevin, quien se encuentra charlando con dos chicos. Diego y Will, sus antiguos compañeros de clase y sus aún amigos.
No estoy nervioso, tampoco estoy pensando bien o estoy en todos mis sentidos, de echo creo sentirme algo mareado con tan solo cuatro vasos con alcohol.
Ha estas alturas comienzo a creer las palabras de Kiara sobre las mujeres presentes. Pero tampoco es como si le esté dando tantas vueltas a ese tema ya que tengo un asunto mucho más importante que atender.
Hablar con Kevin y decirle que me he metido en la cama de su hermanita. Claro, con buenas palabras y agregando el hecho que tengo sentimientos por ella.
Con un pestañeo tengo a Kevin en cuestiones de segundos bebiendo solo y mirando a mi hermana quien se encuentra a unos cuantos centímetros de donde él está.
Los miro por unos cuantos segundos con el entrecejo fruncido, sin embargo niego al no ver nada malo en ello y prosigo con mi plan.
Ir a donde él.
Decidido y algo borracho, camino en su dirección. En fin, algún momento debía de hacérselo saber, que hoy tenga iniciativa por el alcohol no hará cambios si lo hago sobrio. El golpe lo recibiré si o si.
Después de todo, hablamos de Kiara y lo mucho que la quiere. Ese golpe no podré evitar.
—Kevin —Palmeo su hombro.
—Hey —Sonrió un tanto nervioso — ¿Donde estabas? Te perdí el rastro luego de saludarte, ya comenzaba a creer que te encontrabas con algunas de las chicas.
Esto último lo dice divertido y apuntando las escaleras.
No soy un ángel, nadie lo es. Y al no tener pareja en algún momento en la universidad, no le vi un mal poder involucrarme con otras chicas.
Sin embargo, esta noche no vengo con esos planes y mucho menos al tener una belleza de novia.
—Hoy no... —Niego —Mejor dicho, en estos momentos no quiero y no puedo.
— ¿Que? —Me mira entre desconcertado y divertido — ¿Que quieres decir?
—Sabes lo que quiero decir —Doy otro sorbo a mi bebida sin apartar la mirada de la suya, y dándome a la vez un poco más de valor.
— ¿Es enserio? ¿Enserio tienes novia? —Asiento en respuesta — ¿Que? ¿Pero qui...
—Kiara —Le corto —Kiara Greene, tu linda y pequeña hermana.
— ¿Eh...?
—Estoy saliendo con Kiara, tu hermana, tenemos unos meses saliendo y conociéndonos desde esa vez que...
Mis palabras quedan al aire luego de sentir el primer puño en mi quijada.
Los gritos y el alboroto a nuestro alrededor tampoco se hace esperar. Ahora podría decirse que la fiesta ha comenzado.
En fin, esto comenzaba a ponerse aburrido.
Se supone este capítulo debí hacerlo subido ayer pero tuve problemas y estaré tardando un poco en actualizarles :( espero lo entiendan.