Dios me duele la cabeza, no debí tomar tantas margaritas o talvez es por pensar en estupideces, hablar con Eithan fue un desahogo, pero eso no me quita la pena. Juro no volver a enamorarme, ya pasé esto una vez y no lo vuelvo hacer, ese poder para que un hombre te destrocé no se lo vuelvo a dar a nadie. Suena mi teléfono y me explota la cabeza. - Aló- responde de mala gana. - Despertamos de mal humor mi pequeña. - papá, eso es más raro. - Hola papá, no estoy de mal humor, es que me duele la cabeza. ¿Cómo estás? - Bien, mi cielo disfrutando de mis largas vacaciones. - Me alegra, ¿Eso que me llamas?. - ¿No puedo llamar a mi hija para ver cómo está?. - Por supuesto solamente que me extraña, normalmente lo hace mi mamá. - ¿Cómo vas con Henrry? - Bajo control, tenemos nuestros moment

