Después de cuatro horas de silencios perturbadoras de Eithan, no aguanto más y empezó a quejarse por todo; no sé si lo hacía por molestar o porque necesitaba ruido. - Te puedes calmar, pareces un histérico. - ¿Histérico?, Yo no estoy histérico, tú eres la que está de mal humor y tienes este silencio que perturba. -¿Y es que hablabas mucho con Henrry o Gustavo?. - No, pero no íbamos en este silencio tan incómodo. - Nadie te mando a volar conmigo, te lo buscaste. - Dicen que las cosas que valen la pena cuentan mucho.- lo miro con ironía ¿Es en serio?. - Yo compruebo que tú definitivamente estás muy mal, algo no funciona bien en ti. - A mí me funciona todo bien, debes saberlo, bien que lo disfrutabas. - Tal vez en lo físico, pero con el cerebro empiezo a tener mis dudas. - Me ofende

