En todo el viaje es silencioso, él no dice nada y yo tampoco, solo me dedico a mirar por la ventana el paisaje. Tiempo despues de entrar al pueblo, Marcus detiene el auto enfrente de una cafeteria. Parece que vamos a desayunar aqui. Antes de desabrochar el cinturon, Marcus me agarra de mi rostro sin ninguna pizca de delicadesa. ─ Ni se te ocurra escapar Marriella.─ Habla con un tono de voz serio. ─ Ni si qui.... ─ Por tu bien es mejor hacerme caso─ Me interrumpe pellizcando mi labio con sus dedos. Alejo mi rostro de su agarre, con rapides desabrocho el cinturon y me bajo del auto. Marcus sale igual golpeando la puerta con un portazo, llega a mi lado y tira de mi brazo. Abre su boca para gritarme pero lo cierra al instante, solo me jala hasta entrar a la cafeteria. Hay pocas personas

