Busco por los estantes conservas de durazno, a mi niño le encanta mucho eso pero cuando se le doy, hace una mueca de desagrado, finge que no le gusta solo por su papá que es muy estricto con él. Suspiro. Al solo pensar en mi hijo que ni siquiera puedo mostrar mi amor hacia él, no se que hacer, al veces quiero irme pero no puedo hacerlo eso a Marcus a pesar de como me trata, él me ama, a pesar de no quiere que mi hijo este muy apegado a mi, él me quiere. Suspiro y muevo el carrito de compra pero una chica pelinegra casi de mi edad se para en frente mio impidiendo que continúe mi compra, frunzo en ceño, trato de pasar por otro lado pero vuelve a bloquearme. Me mira como si hubiera visto un fantasma o peor como si tuviera algo en el rostro. Sus ojos se humedecen con ganas de llorar. ─ Ne
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


