Paolo nunca imaginó que Hanny se sintiera de esa manera. Y mucho menos que deseara que Eva y él fracasaran en su matrimonio, él siempre pensó en Hanny como una dulce y tierna mujer que disfrutaba de ayudar a los demás. Ahora que la había escuchado y que había visto su reacción egoísta, posesivo y celosa, sentía no conocer realmente a Hanny Ferrer. Era otra mujer, muy diferente a la que él pretendió conocer. Se soltó suavemente de los brazos de Hanny y le dijo: Hablaremos luego Hanny, ahora debo hablar con Warren de unas ideas que se me ocurrieron para su negocio... ¿Vas a ir con ellos? Paolo, acabamos de estar juntos, ¿eso no significó nada para ti? Por supuesto que sí Hanny, pero le prometí a Warren que iría y me ha de estar esperando... ¿Cómo puedes ponerlos primero que a mí? ¡Y

