Presencia La segunda ronda de salsa terminó entre risas y respiraciones agitadas. Las chicas regresaron a la mesa con mejillas encendidas y cabello desordenado. Camila estaba abrazando a Jasmine mientras repetía que ese era “el mejor cumpleaños en años”. Miller seguía recuperando el aire, apoyado en el respaldo de la silla. La energía era alta. Libre. Hasta que cambió. No fue un silencio abrupto. Fue un desplazamiento. Una leve alteración en la dirección de las miradas. Una pausa en una frase a medio contar. Owen lo sintió antes de verlo. Cuando giró ligeramente la cabeza, ya sabía. Victor Hale estaba allí. No había llegado con ruido. No había irrumpido. Caminaba con naturalidad medida, como si el bar le perteneciera también. Traje oscuro, sin exageración. Camisa abierta en

