「 • Poline • 」 Cuando menos me lo espero, siento la punta de su pene, en la entrada de mi v****a, por lo que mi necesidad de sentirlo ahora ya, se multiplica por mil. Intento mover mis caderas, sin éxito, jadeando ante la frustración. —Ten paciencia, gatita… —dice con su voz tan ronca, que me hace jadear ante el deseo. Apoya su codo sobre la cama, a mi costado, y su mano viaja hasta mi entrepierna, comprobando mi humedad y gruñendo ante la abundancia de esta misma. Sus dedos viajan a lo largo de mi sexo, lubricando con mis propios jugos, cada parte de ella. Atrapa entre sus dedos, mi abultado botón, haciéndome respingar por la sensibilidad. Toma su hombría y la vuelve a poner en mi entrada, comenzando a presionar, lenta y tortuosamente, haciéndome perder la cordura. —Hazl

