「 • Poline • 」 Dos semanas han pasado después de ese confesionario que nos hicimos Gaspard y yo. Aún no puedo entender, cómo es que, sin ningún esfuerzo, me abrí tanto con él a como no lo había hecho con nadie, en toda mi vida. Ni siquiera Amelie, se sabe mi historia completa, ya que, ella cree que, a los 17 años, cuando se cambió de ciudad junto a su familia, yo me quedé aquí en Montpellier, trabajando esporádicamente hasta que reuní el suficiente dinero, como para poder estudiar en la universidad. Después de ese día en el acuario, de almorzar juntos y comprender que, a pesar de todo, es un hombre normal, llegamos nuevamente a su despacho, donde había dejado estacionada la Vespa, aunque insistió, y mucho, como el caballero que es, en ir a dejarme a la oficina o a mi casa.

