NARRA LUZ Después de llegar a la casa para ayudar a Jimena con Aitana. Julián me ofreció uno de sus suéteres para que disimularan mi pancita y estar más cómoda en casa. Aitana ya se había quedado dormida en la habitación de Patricia y Roger donde yo dormiré. Rápidamente bajé a la cocina a buscar un vaso con agua y algo dulce no pude probar el pastel de la boda. Así que le escribí a Mary para que me hiciera llegar un pedazo, pero dudo que lo haya podido ver por culpa de mi hermano. Estaba tan concentrada en sacar una galleta de avena del frasco, que me asuste al escuchar la puerta que se abrió de par en par y no era otra persona más que Tiago. Lo veo casi correr hasta mí. Pone una de sus manos en mi nuca, la otra en mi espalda media, me trae hacia su cuerpo y empieza a besarme es un beso

