NARRA TIAGO —Tiago, mi niño, despierta. — me dice alguien quien por su voz deduzco es una mujer mayor, pero no la reconozco. Abro poco a poco mis ojos ya que el sol está muy brillante. Cuando lo hago la imagen de una señora muy hermosa. Cabello castaño, ojos verdes, al verla me sobresalto alejándome un poco de ella. Es mi abuela Patricia, la reconozco por sus fotos en la casa. -No, entonces esto significa ¿que morí? ¿Estoy muerto? No, esto, esto no puede ser ¿estoy muerto? - pienso para mi mismo. —¿Así es cómo saludas a tu abuela niño mal creado? Olvidare eso ya que entiendo tu asombro, para contestar tu pregunta, la verdad es que técnicamente moriste. Los doctores reanimaron tu cuerpo, pero tu espíritu viajó algo lejos, más de lo que debía y por eso estás aquí. — me dice no entiendo

