“Es dudoso que el género humano logre crear un enigma que el mismo ingenio humano no resuelva.” Edgar Allan Poe Me encontré con sus ojos desorbitados y a punto de un shock nervioso, la pobre no sabía lo que estaba pasando, por un momento hasta sentí lástima de ella, no sabía cómo calmarla, estaba temblorosa y pálida las lágrimas corrían por su rostro nerviosos y estaba a punto de comenzar a gritar, hubiera llamado demasiado la atención y los demás chicos habrían venido corriendo, por suerte Johana estaba cerca y me ayudó, pero el estado de nervios en el que Adriana se encontraba era demasiado para que lidiara yo sola con ella. -Cálmate –le dije mientras yo misma trataba de tranquilizarme y regresar a mi normalidad. -Eres… eres… ¿Qué carajos eres? -Eso ahora no importa, por favor cá

