Nikolai. Mientras reviso y me aseguro de que no habíamos hecho una venta a la Cosa Nostra sin que yo lo supiera, Vadim entra como vendaval a mi oficina. —¿Que te pasa?— lo mire con el ceño fruncido y una pizca de burla ante su actitud tan desordenada. —Atacaron a los Russo— abrí mucho los ojos y me observo de pie. —¿Como dices?— agarre mi americana del respaldo de la silla y lo seguí afuera. Necesitaba volver con Lori. Nada era seguro. Pero no volvería a cometer el mismo error que antes. —Volaron su auto, los padres de Roman y los dos ex guardaespaldas de Lori estaban en el, no hay sobrevivientes. Mierda. —¿Matteo?— pregunto asustado, porque Lori será lo primero que preguntara cuando se lo diga. —Estaba con Roman, afortunadamente. Suspiro aliviado. —Vamos, iré por Lori— mientr

