Prologo

225 Palabras
La lluvia comenzó antes de que llegaran. No era una tormenta común. Era constante. Pesada. Como si el cielo quisiera borrar algo. La mansión, en lo alto de la colina, observaba en silencio. Esperando. El primero en entrar no miró atrás. Dejó su abrigo empapado sobre una silla y recorrió el vestíbulo con la mirada. -Así que... aquí estamos -murmuró. Pero no sonaba sorprendido. Sonaba preparado. Uno a uno, fueron llegando. Puertas que se abrían. Pasos que resonaban en los pasillos. Miradas que evitaban encontrarse. Nadie preguntó por qué había sido invitado. Porque en el fondo... todos sabían la respuesta. En el gran salón, la mesa estaba lista. Ocho lugares. Ocho copas. Ocho secretos. Y en la cabecera... una silla vacía. -Pensé que no vendrías. La voz surgió desde la penumbra. Alguien ya estaba ahí. Observando. Esperando. -No tenía opción -respondió otra voz, tensa. Silencio. El sonido de la lluvia llenó el espacio. -Esta noche -dijo la primera voz, con calma inquietante- todo va a salir a la luz. Una pausa. Luego, casi como un susurro: -Incluso lo que hiciste. Un trueno sacudió la mansión. Y por un instante... todos pensaron lo mismo: Alguien no iba a salir vivo de ahí. En algún lugar del segundo piso, una puerta se cerró lentamente. Nadie la escuchó. Pero alguien sonrió. 🩸 Y ya había decidido quién moriría.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR