Capítulo 12

1476 Palabras

Los caballos corrian a través del bosque y pude oler una tormenta que se aproximaba en el aire. Las manos de acero del jinete, que iba sentado detrás, apretaban mi cuerpo con una mordaza de hierro y sentía sus muslos calientes. Estaba asustada y traté de mantener la espalda erguida para no acurrucarme contra él, lo que me hizo sentir un dolor atroz. Sentía como si me hubieran clavado una estaca. —Estás tensa, —susurró, quemándome el cuello con su aliento, y me estremecí de sorpresa. - ¿Me tienes miedo? Me quedé en silencio, deseando desesperadamente de que me soltara. - Correcto. Soy un chico malo y las bromas conmigo no salen bien, - de repente, el duende me mordió en el hombro. No mucho, pero bastante tangible. - Puedo hacer daño si me propongo. El lugar de la mordida me molestó de i

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR