... La nieve cubrió el bosque, el castillo y las montañas con un denso manto, envolviendo todo a su alrededor. El viento rugía en las chimeneas del castillo y una ventisca gris lanzaba copos espinosos de nieve queriendo entrar por las ventanas. Iván y yo trajimos nuevas costumbres a la tierra de los elfos, y ahora todos celebraban el Año Nuevo, seguido de la Navidad, sin apenas entender por y para qué eran necesarias esas fiestas. Pero lo principal es que a los elfos, tanto de la luz como de la oscuridad, les gustaban mucho. Eliniel y yo estábamos sentadas cerca de la chimenea con vientres redondos y bebíamos té fragante. Ollie vivía en el palacio de Fis'Bane y no pudo asistir a las fiestas porque, según Ruil, estaba corriendo con un orinal y vomitando todo lo que había comido en la cena

