Me quedo de una pieza al escuchar cómo el misterioso hombre, con el que aparentemente sostengo una relación casual s****l, tiene un hermano menor con el cual tiene problemas familiares. Nunca he podido experimentar esos intercambios ofensivos de palabras entre mi misma sangre. Al ser solo Joshua y yo, junto al hecho de haberle llevado doce años de diferencia, hacía que nuestras conversaciones no fuesen muy difíciles. Entre ratos enseñándole a usar la cuchara, instantes donde le mostré cómo entrar primero la cabeza y luego las mangas, no tuve tiempo de pelear con él. Supongo que lo disfruté lo más que pude. —Oh. —Sophie parece encantada con la idea. ¿Acaso esa mujer no se da cuenta de la tensión que hay entre estos dos?—. ¡Es fascinante! ¿Por qué no me habías dicho, Matti? Me agarro el ta

