[Punto de vista Fernanda] Me encontré en mi oficina, me sentí cansada y un poco estresada así que decidí dejar lo que hacía, y dejé caer mi cuerpo sobre la silla. Suspiré profundamente, sentí como mis hombros ya no se sentían tan tensos, opté por cerrar un momento mis ojos y relajarme un momento mientras escuchaba una banda española de Heavy Metal, me dediqué a escuchar la letra de la canción a detalle mientras seguía recargada y miraba el techo de mi oficina. De alguna forma u otra, la canción me recordaba a mis niños. "Quiero verle jugar, ser un niño feliz, poder su voz escuchar". Me enderecé a mirar la hora, cuatro y quince de la tarde. Y decidí llamar a Camila. " Llamada telefónica" —¡Hola, mi amor! - escuchó la voz de mi hermosa castaña - Hola, preciosa, ¿qué hacen? —Cocina

