Hasta los cimientos El campo de batalla se encuentra en total oscuridad, ninguno de los bandos necesita de luz por lo contrario la luz sería una limitante para el ejército de Dédalo, arqueros a la distancia, escuderos y espadachines cuerpo a cuerpo peleando, el metal de los vampiros poco a poco va a apagando el metal de los asenas, por fin Dédalo y Ciro logran tener un momento de paz, espalda con espalda los hijos de la noche descansan un par de segundos, Dédalo alza la mirada, Ciro agudiza el oído. _Estos nos deben la vida de varios recién nacidos, sé que no necesito de tu permiso, pero, por pura mera cortesía profesional. _He venido a acabar con un problema, y también ellos nos deben la vida de muchos, incluyendo cachorros. _En ese caso. Dédalo toma su forma vampírica, emite

