El lunes por la mañana, Mariposa se detuvo frente a la imponente casa de los Jameson. Su corazón palpitaba rápido y sus palmas sudaban, a quién quería engañar estaba nerviosa...Seven había dejado cierta impresión en ella y tenía cierta expectativa. No pensaba enamorarse ni nada parecido, a fin de cuentas eso no era una novela romántica, pensaba con gracia, aunque no estaba cerrada al amor tampoco. Aún después de todo lo que había vivido en su vida, a Mariposa le gustaba salir, conocer gente, divertirse, y hacer el amor...Tener sexo con quién y cuando quería. Despejó ese pensamiento de su mente, "no vienes a coger con Seven Jameson Mariposa", sin embargo debía confesar que el viudo le dejó cierta impresión. El aire fresco trajo consigo un ligero aroma a lavanda que se mezclaba con el mu

