Las naves del príncipe Abiel fueron construidos en poco tiempo. La duquesa Mila se admiró al ver cómo los técnicos del reino del Este trabajaban con tanta prisa, como si fueran máquinas. Incluso los veía trabajar durante la noche, por lo que llegó a preguntarse si en verdad eran humanos, porque no se cansaban nunca. Pero no tuvo tiempo de indagar en el asunto debido a que los piratas volvieron a sus andadas. No solo atacaban los pueblos costeros sino, también, se infiltraban en los pueblos y ciudades que lindaban en los alrededores del palacio de la reina. Por suerte, con la estrategia de Zuberi y Aries como método de vigilancia masiva, lograron detectarlos a tiempo y mandarlos directo a las celdas. Así es que fue a reunirse con su hermano y, tras un pequeño debate, Zuberi decidió: -

