Le dió vueltas durante dos largos días y llegó a la misma conclusión. La idea parecía aterradora y escandalosa, tal vez muy inconcebible y aberrante para una señorita educada como ella que debería pensar en su futuro. Estaba decidida a no casarse y aquello podría der el inicio de sus aventuras, tener la experiencia en la cama de un hombre la eximiria de confundir la pasion con el amor. Sabía perfectamente como debía proseguir, y aunque quizá debía pensar en sus padres ellos no le exigían nada una vez su hermana estuviesecasada. Si bein su plan era casarla a las dos la conocían perfectamente y habia dejado muy en claro que no cedería al matrimonio. Lo único que verdaderamente deseaban los Andersen era que sus hijos fueran felices y su felicidad estaba mas alla de ser una esposa y madre. Pe

