- Sí sí vete tranquilo yo la cuido - dijo Tony Stark empujando a mi padre fuera del edificio - elige tu habitación hay muchas
- Gracias Señor Stark - dije sonriendo amablemente
Él me sonrió y luego se fue a no sé dónde, yo suspiré cansada y algo molesta, entiendo que papá quiera protegerme y no llevarme con él mientras intenta evitar que Asgard sea destruida pero ¿En serio tenía que dejarme bajo el cuidado de Tony Stark, en la torre de los Vengadores? Luego de un rato de caminar por ahí entré a una habitación que estaba vacía, solo estaba la cama y un estante.
- ¿Tú eres _____? - preguntó alguien a mis espaldas
Me volteé encontrándome con La Bruja Escarlata que estaba recostada en la puerta mirándome.
- Sí, la misma - le respondí señalándome a mí misma
- Ven te enseñaré el lugar
Salí detrás de ella y me llevó por todo el lugar hasta terminar en un gimnasio o sala de entrenamiento como sea que se llame, decidí subir a mi habitación a cambiarme por algo más adecuado para hacer ejercicio así que Wanda y yo entrenamos un rato. Horas después el Sr Stark volvió bastante preocupado mientras hablaba con Happy.
Los Vengadores estaban separados por culpa de unos acuerdos que no todos querían firmar, llevaba casi una semana en la torre y ya todo estaba yéndose al carajo, se podría decir que me convertí en un ratón de biblioteca, solo salía de mi habitación y abandonaba mi lectura para usar el baño, ir a comer y entrenar un rato.
Estaba acostada en la cama jugando con las pequeñas chispas que salen de mis dedos, ya que me había aburrido de leer, cuando un golpe en la puerta me hizo perder la concentración.
- ¿Quién es?
Al no recibir respuesta decidí levantarme luego de maldecir porque estaba en la mejor parte del libro (sí ya lo había leído) e ir a abrir la puerta, creí que era Tony con alguna de sus tonterías sobre "No salgas" o "Deberías pelear con nosotros" pero en lugar de eso era un chico de cabello castaño, ojos del mismo color y como de mi edad que me miraba como si estuviera perdido.
- ¿A quién buscas?
- Yo... - comenzó a decir el chico pero fue interrumpido por Tony
- _____ él es Peter la nueva adición del grupo - dijo tomándolo de los hombros - ¿Podrías enseñarle la torre? Sí gracias, nos vemos luego - dijo yéndose sin esperar una respuesta de mi parte, odio cuando hace eso
- ¿Ya sabes cuál es tu habitación?
- No... Yo no me quedaré mucho tiempo - dijo el chico comenzando a caminar junto a mí
- Así que tú eres al que el Señor Stark fue a sacar de Queens, te hubieras quedado ahí
- ¿Por qué?
- Porque el Señor Stark es un idiota que se cree el mejor del mundo solo por tener dinero y ser Ironman - dije de mal modo
Nunca he sido una gran fan de él y vivir bajo el mismo techo solo me hace encontrar más razones para no quererlo, está bien es un héroe, un genio que ha salvado a millones y ha financiado muchas cosas buenas pero aun así no es mi persona favorita.
- Es un gran tipo - dijo el chico mirando al suelo por lo que me detuve en seco
- Lo admiras ¿Cierto?
- Yo... - le dediqué una mirada diciendo "no mientas" - sí
- Bueno... Solo espero que no te decepcione
Le enseñé todo el lugar y como cuando Wanda me lo enseñó a mí terminamos en la sala de entrenamiento.
- Y eso sería todo
- Lindo... ¿Tú... Tú eres parte del equipo?
- No, no soy una Vengadora y tampoco voy a pelear con Ironman ni el Capitán
- ¿Entonces por qué estás aquí? - preguntó sentándose en el sillón acción que yo imité
- Mi papá me dejó aquí por protección
- ¿Quién es tu papá?
- Thor
- ¿¡Eres la hija de Thor!? - gritó él con una expresión de asombro total, sí así reaccionan todos
- Sí así es
- Wow... Y... ¿Tienes algún poder?
- Puedo controlar la electricidad o los rayos igual que papá, solo que nunca voy a ser tan fuerte como él en eso - dije mientras hacía aparecer un par de chispitas en mis dedos bajo una mirada atenta de Peter - ¿Y tú? ¿Qué eres por qué estás aquí?
- A mí... Me picó una araña radioactiva...
- Espera - lo interrumpí - ¿Eres Spiderman?
- Sí, ese soy yo - dijo levantando los hombros
- Creí que era falso
- En un mundo donde un soldado alterado estuvo congelado setenta años, hay un tipo que se vuelve un monstruo verde gigante y hay otro tipo de controla el rayo, ¿Es en serio tan difícil creer que un chico puede lanzar telarañas, tener increíbles reflejos y fuerza después de ser picado por una araña? - dice de forma divertida
- No, no es difícil de creer solo que... Simplemente creí que no era cierto
- Pues es cierto - dijo tímidamente mirando al suelo
- ¿Qué tan bueno eres peleando? - él me miró algo asustado - vamos a la sala de entrenamiento
Una vez ahí ambos nos colocamos a cada lado del lugar.
- ¿Por qué no usas el traje?
- Tú ya sabes quién soy, solo ocupo esto - dijo levantando la manga de su camisa dejando ver una cosa rara en la palma de su mano y muñeca
- ¿Qué es eso?
- Lanzadores
- ¿Qué?
Él lanzó una de sus telarañas a mi muñeca y luego dio una vuelta en el aire jalándome y haciéndome caer al suelo.
- Las cosas con las que lanzas las telarañas, genial - dije sarcásticamente mientras seguía en el suelo
Él se me acercó y me ofreció una mano para ayudarme a ponerme de pie, la tomé pero me impulsé dando una vuelta y haciéndolo caer al suelo mientras le hacía una llave.
- No seas cortes durante una pelea Peter
Lo solté y él se puso de pie rápidamente, me coloqué en posición de pelea haciendo que la electricidad fluyera por mis manos, lancé un rayo (o al menos lo intenté) en dirección a Peter pero él lo evadió y me lanzó telaraña a la cintura jalándome hacia él, con ese impulso le logré dar una patada en el abdomen y cuando se descuidó lo hice soltar los lanzadores así que comenzamos a pelear mano a mano, él era bastante ágil parecía que cada golpe lo veía venir mucho antes de que lo golpeara yo en cambio no podía hacer eso y él en serio era fuerte, cada golpe dolía más que el anterior, logró lanzarme al suelo y recuperar uno de sus lanzadores así que cuando me levanté me hizo una llave y luego me pegó a una pared, él se acercó mirando orgulloso su trabajo pero comencé a direccionar la electricidad a mis manos haciendo que la telaraña se desintegrara.
- Bueno creo que ganaste y estoy segura de que me dejaste llena de moretones - le dije una vez terminé de quitarme toda la telaraña
- Tú también eres buena peleando y perdón por los golpes, no soy muy bueno midiendo la fuerza - dijo sonriendo ligeramente, que sonrisa más linda - ¿Qué tal si te invito un café a modo de disculpa?
- Me gustaría aunque... ¿Podría mejor ser pizza?
- Pizza será - dijo él sonriendo
Fuimos a la sala donde llamamos para que trajeran pizza y nos pasamos el resto de la tarde hablando, comiendo y viendo películas.