Unos golpes bastante insistentes en la puerta me hacen abandonar mi lectura y bajar las escaleras para abrir.
- Más vale que tengas una buena excusa, estaba en la mejor parte del... - me quedo callada al ver a Paddy junto con Tessa
- Hola
- Hola - le digo intentando alejarme lo más posible de ella
- Dice mi hermano que si estás disponible en la tarde
- ¿Cuál de tus hermanos?
- Tom, dijo que le gustaría llevarte a conocer otra parte de Londres
- ¿Te envió a ti a preguntarme?
- Sí, él está un poco ocupado y yo iba a salir con mamá y Tess así que me pidió el favor - dice levantando los hombros
- Está bien, dile que sí, después de las dos no tengo nada que hacer - digo sonriendo algo nerviosa
- Le diré, nos vemos luego - dice Paddy despidiéndose y apenas se va cierro la puerta
¿¡Qué me pongo!? Es lo primero que pienso así que salgo corriendo escaleras arriba para comenzar a buscar algo lindo.
Ha pasado casi una semana desde que nos mudamos aquí ya no detesto tanto todo y me he encariñado con mis vecinos de enfrente, especialmente con Tom ya que si ambos tenemos las cortinas completamente abiertas podemos ver la habitación del otro, aunque no con mucho detalle ya que están bastante lejos y él un día hizo un cartel gigante con su número de celular así que hemos estado hablando mucho, pero ninguno ha tocado el tema del beso, empiezo a pensar que talvez solo fue un impulso de él y que después se arrepintió así que está actuando como si no hubiera pasado.
Exactamente a las 2:10pm unos golpes en la puerta me hacen dar un salto ya que estaba muy concentrada leyendo de nuevo, rápidamente me pongo mis zapatos y tomo un suéter, luego bajo las escaleras casi corriendo y abro la puerta encontrándome a Tom con las manos en los bolsillos de su pantalón, esa actitud de chico tímido lo hace verse tierno ¿Qué acabo de decir?
- Hola
- Hola, oye fue lindo que enviaras a Paddy a decirme pero a la próxima que no venga con Tessa por favor - le digo cerrando la puerta
- Sí lo lamento
- ¿A dónde piensas llevarme hoy?
- En realidad te engañé
- ¿Qué? - le pregunto mirándolo algo sorprendida
- Yo quería invitarte a una cita pero no sabía si aceptarías así que... - dice mirándome mientras hace una mueca muy divertida
- Así que decidiste engañarme y decir algo a lo que sabías que no me negaría
- Más o menos ¿No estás molesta verdad?
- No - digo riendo ligeramente - me parece tierno, aunque... Si me lo hubieras preguntado habría dicho que sí
Él me sonríe acción que yo imito, luego se queda mirando una planta con unas flores blancas y arranca una rápidamente mirando hacia todo lado fingiendo no haberlo hecho, me ofrece la flor con una sonrisa por lo que la acepto riendo.
- Ya que es una cita puedo darte flores - me dice riendo
- Gracias - digo poniéndome la flor en el cabello
Caminamos hasta llegar a uno de esos cafés con mesas de colores afuera y decorados muy lindos, nos sentamos en una mesa bastante alejada de las demás y me doy cuenta de que Tom no se ha quitado sus lentes oscuros, a pesar de que casi no hay sol.
- Lo lamento pero si alguien me reconoce los paparazis aparecerán en seguida y no quiero que arruinen esto - me explica al parecer leyendo mis pensamientos
- Está bien
Luego de comer y hablar por casi tres horas decidimos volver, pero esta vez parecemos dos niños, vamos empujándonos, saltando las divisiones de la acera y líneas de la calle, sujetándonos de postes, saltando banquitas, espantando algunos pájaros y no dejamos de reír, de repente Tom se sujeta con ambas manos de uno de los postes de una parada de buses y levanta sus pies del suelo haciendo una expresión muy divertida por lo que estallo de risa.
- No sabía que podías hacer eso - le digo una vez se baja
- Pues sí, sé gimnasia y algo de parkour
- Es lo mejor
- Espera ¿Eres gimnasta? - me pregunta algo sorprendido
- Sí, bueno era abandoné el equipo en el que estaba cuando nos mudamos
- ¡Eso explica tu cuerpo!
- ¿Qué?
- Lo siento, me refiero a que tienes el cuerpo de una deportista
- Gracias creo - le digo haciendo una mueca por lo que ambos reímos
- Bueno llegamos - dice cuando nos detenemos al frente de mi casa
- ¿No quieres quedarte hablando un rato más? Mis padres no vuelven hasta la noche y mi hermano decidió ir a Francia
- Claro ¿Quieres ir a mi casa?
- No, no solo quedémonos aquí - le digo sentándome en las gradas de la entrada acción que él imita - tengo que preguntarte algo - digo después de unos segundos de silencio
- Lo que quieras
- ¿Por qué me besaste?
Los ojos de Tom se abren un poco más de lo normal y muerde ligeramente su labio inferior.
- Sé que no vas a creerme pero cuando vi el auto llegar me quedé en la cocina viéndolo, quería ver quiénes iban a ser nuestros nuevos vecinos y cuando te vi bajarte del auto... No sé fue como... Te juro que sentí la flecha de cupido clavarse en mí en ese momento - me rio ligeramente haciendo que él sonría - sé que suena estúpido, raro y tonto pero sentí que debía conocerte, así que le dije a mis hermanos que fuéramos a darle la bienvenida a los nuevos vecinos...
- Así que fue tu idea - lo interrumpo
- Sí... Déjame terminar - le indico que siga - después de pasar ese día contigo y la forma en que reaccionaste cuando te diste cuenta de quién era, me di cuenta de que no eres una chica cualquiera, en ese momento no tuve el valor de decirte esto y bueno casi no te conocía, pero no podía simplemente irme sin hacer nada así que te besé
- Tom yo... No sé qué decir, gracias es muy lindo lo que dijiste y... - me volteo un poco quedando de frente a él y tomo una de sus manos - no me parece estúpido, ni tonto, ni siquiera infantil, verás yo... Estaba saliendo con alguien pero era complicado, mis padres lo amaban decían que íbamos a casarnos, pero él nunca me trató muy bien así que cuando nos mudamos terminé con él y después de ese me prometí a mí misma que no complicaría mi vida con ninguna relación...
- _____ lo lamento, no quería presionarte... - me interrumpe
- Déjame terminar - le digo riéndome ligeramente - esa maldita promesa se fue al carajo apenas te vi parado en la puerta con tus hermanos... No sé, no estoy segura de que siento exactamente pero me encanta estar contigo, hablar, escucharte, simplemente tu compañía y... de verdad me encantaría intentar algo contigo
- A mí igual - dice con una amplia sonrisa - ¿Te parece si paso por ti mañana y te llevo a un restaurante de verdad?
- Sí, me encantaría - le digo sonriendo
- Perfecto, solo déjame hacer algo - dice mientras una de sus manos se coloca en mi barbilla por lo que respiro más fuerte al saber que sigue
Cierro mis ojos al sentir sus labios contra los míos y él comienza a moverlos por lo que intento seguir el ritmo, nos separamos en busca de aire y él sonríe ampliamente mientras que yo me sonrojo y escondo mi cabeza en su pecho.
- Un beso antes de la segunda cita ¿Qué significa eso? - le pregunto divertida
- ¿Amigos con beneficios? - dice haciendo una mueca muy divertida
Niego con la cabeza mientras rio acción que él imita. Nos quedamos ahí hablando un rato más hasta que la mamá de Tom sale diciendo que la cena está lista, me invitan a mí a acompañarlos pero mis padres están a punto de llegar y odian que no cene con ellos, así que me despido y entro, apenas cierro la puerta un suspiro se escapa de mis labios y sonrío como tonta, jamás me había sentido así antes ¿Qué me estás haciendo Thomas Holland?