James Kim entró en su oficina con el maletín aún en la mano, cerrando la puerta detrás de él. El vuelo desde Madrid lo había dejado exhausto, pero no había tiempo para parar. Colocó los documentos de Claudia sobre el escritorio, junto con la carpeta original del investigador. Todo encajaba: emails, facturas, la grabación en el USB. Suficiente para hundir a Richard si se usaba en público, pero James no quería eso aún. Un escándalo total arrastraría a su empresa, y a Kleo con ella. Mejor presionar en privado, forzar un retiro. Se sentó y abrió su laptop, redactando un email anónimo desde una cuenta temporal. Adjuntó solo una muestra: un email de Richard a Claudia sobre una falsificación específica, y una factura ligada a Kim Enterprises. El mensaje era breve: "Retírese del trato y deje en p

