Ante el ofrecimiento de su hermano, Julio achicó los ojos, escrutando el rostro de Lorenzo con desconfianza. —¿Sabes lo que pasó esa noche? ¿Estuve con Katy? —Cuestionó ansioso, su voz temblando ligeramente con la urgencia de obtener una respuesta. Si su hermano le contaba a Julia lo que había pasado aquella noche, estaba seguro de que ella le creería. La verdad podría ser su salvación, el puente que lo reconectara con su esposa y salvara su matrimonio. —Ya te lo dije —respondió Lorenzo, arrastrando las palabras con una calma exasperante—. Dime qué me darás a cambio y te daré pruebas de lo que pasó anoche. —Sus ojos brillaban con astucia y codicia, como un comerciante a punto de cerrar un trato ventajoso. —¿Qué podría darte a cambio? —Reprochó Julio, la frustración tiñendo su voz. Sus

