Marisol saboreó los labios de Julio, sintiendo su corazón acelerarse. Había conocido a Julio hace muchos años, pero fue como después de doce años que lo volvió a ver, en la noche de celebración por su regreso. Al principio no lo reconoció, pero cuando su padre se lo presentó, todos los recuerdos llegaron a su cabeza como una avalancha. Al principio, tras escuchar la trágica historia de la exesposa de Julio, supo que no tenía oportunidad con ese hombre, a más de una amistad, no podría aspirar a nada más. Fue eso lo que le ofreció, y la acercó mucho a él. Ella era una mujer de veintiocho años, diez años menor a él. Marisol había pasado los últimos ocho años en el extranjero, preparándose en su profesión. Al fin había culminado su carrera, y regresó para ejercer su profesión en su país. E

