James, aprovechando que Andrew le dio la espalda para continuar haciendo su trabajo, volvió a tomar la lata de pintura que había usado, y sin más le lanzó el resto de pintura que quedó, manchándole de pies cabeza. Al hacer esto, el pelinegro comenzó a reírse a carcajadas, porque la pintura al otro muchacho le había caído en la cara, cabello, cuello, y parte de la camiseta. Ahora Andrew era un desastre y posiblemente iba a pasar el resto del día así, porque no le iba a dar tiempo para asearse. Andrew cuando sintió que este le lanzó la pintura, se quitó el exceso de su cara, y sin importarle nada, se acercó para mancharle su lindo traje n***o con sus manos sucias, James gritó empujándolo hacia un lado tan fuerte que el castaño cayó al suelo, pero el joven de inmediato se puso de pie, mient

