Cuando Andrew escuchó aquello se sintió intrigado porque él nunca había pensado en vengarse, no obstante, ahora lo veía una posibilidad, aparte de que él señor Todd estaba actuando extraño, incluso su semblante había cambiado mientras lo veía. En ese momento, el hombre se levantó de su silla, y comenzó a caminar tranquilamente alrededor de la casita, con sus brazos tras la espalda, hasta que luego de un par de minutos, decidió hablar. —Sabes Andrew… yo soy un hombre que detesta las injusticias, y desde que viniste aquí, he visto como te hacen una tras otra. Comenzando por el incidente del hijo de Phil, ese estúpido muchacho llamado James. Luego la segunda injusticia, que no recibas un salario por tu trabajo, en tu habitación no tienes ni siquiera una ducha, tampoco un lugar para lavar tu

