Kiliam despertó luego de su transformación, se había resguardado en su habitación, curiosamente sentía que el tiempo había pasado tan rápido. Sentía más poder en sus manos, una fuerza que no era capaz de comprender. Empezó a reír con fuerza en cuanto recordó con claridad el dragón que lo escogió, Bastren estaba a su favor. Sonrió ampliamente. Enchantres se encontraba en una esquina de su habitación, rezando en silencio por su despertar. Kiliam suspiro. — ¿Enchantres?—Pregunto al escuchar aquellos murmullos que le parecían un tanto molestos. La mujer abrió los ojos de golpe y llena de nostalgia se acercó a Kiliam, se sentó en la orilla de su amplia cama y sollozo en silencio. —Nunca había estado tan feliz en mi vida—Atona. Kiliam la miró con indiferencia. —Ya tengo el poder que ne

