—El castillo...ella lo transformó en algo hermoso—Se llenó de impresión al verlo. Había esperado años para volver a Dumnonia, y cuando al fin pudo regresar se encontraba con cosas que ni siquiera en sus sueños más profundos hubiera podido imaginar. Un cuervo de Enchantres le acompañaba, sobrevolaba cerca de él sin deseos de dejarlo solo como era la costumbre. Kiliam había marchado con su ejército sobre caballo hacia Dumnonia, por las colinas que creaba un estrecho entre Llanegryn y la nación del centro. Estaba lleno de entusiasmo, había durado semanas en llegar finalmente a donde se encontraba su futura esposa, sea sentimientos seguían siendo los mismos. Por algún motivo que no entendía se llegaba a sentir vulnerable frente aquel lugar tan espléndido. —No atacarán a nadie, sean lo más

