—Kagome—murmuro algo que no se entiende ya que es como un ronroneo en mi oído. Parezco un gatito querido seguir durmiendo. Siento la risa de Inuyasha en mi oído. Me acurruco más. Siento besos húmedos en mi cuello y abro los ojos causando que Inuyasha ría. —Llegamos—anuncia y eso definitivamente me termina por despertar. —Pero ni sentí cuando aterrizamos—susurro con asombro. Me estiro y siento un bostezo. Pestañeo varias veces. —Todos están abajo, solo faltas tú—asiento. Bajamos de Jet. Veo una limusina y ruedo los ojos. Todo lo de ellos es por lo grande. Miro el cielo y sonrío. Esto cada vez se ve mejor. Es de noche así que no me importa. Subimos y evito a Sesshomaru y Rin. Ellos saben cómo avergonzarme. Como cuando regresamos del baño. —Escuchaba tus gritos desde acá. Inuyasha sí qu

