El señor Taisho nos mira a ambos, y puedo asegurar lo enojado que está. Me levanto de las piernas de Inuyasha. Este último camina unos pasos delante de mí y sin previo aviso el puño de Inu No Taisho impacta tan fuerte sobre la mejilla de Inuyasha ocasionando que este salte hacia atrás y se estrelle contra la mesa. —¡Basta, Inu No! —Le grita Izayoi horrorizada. —¡No te crie de esta manera Inuyasha! —Le grita su padre ignorando a la señora que está bañada en lágrimas. Inuyasha se levanta con mucha dificultad y yo me congelo, todo esto lo he provocado yo. Nunca, jamás había visto al señor Taisho como está ahora. Le he visto molesto, pero jamás como está en este momento, como mira a su hijo, con esa aura que despliega peligro. Cierro los ojos y cuando el segundo golpe viene me interpongo lo

