1 mes después Contemplaba a través de la ventana el amanecer de un nuevo día. Un nuevo sol saliendo que no le quemaba el cuerpo. Vestido solo con unos pantalones negros, su torso desnudo se envolvía en el brillo dorado del día. —Raven... —susurró una voz tras él. Se volvió hacia atrás dejando que la luz alcanzara a la figura tras de sí quien siseó alejándose hacia las sombras. Sólo la camisa blanca que llevaba sobre su piel, también inmaculada, ofrecía un poco de luz en ella, su pelo cayendo sobre la parte delantera formando una cortina sobre su vientre y pechos. Corrió con rapidez el dosel acercándose a Carlie para ver si estaba herida. —Lo siento. Ella negó, sonriéndole a cambio. —¿Cuándo podré hacer lo que tú haces? —Llevará tiempo, pequeña. —Echo de menos el sol —murmuró celos
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