Narra Asher. Recién subiéndome al coche, mi teléfono móvil sonó. Pensé por un momento que me hablaba Athalia, ya ansiosa porque la fuera a recoger, había terminado su clase media hora antes que yo, y sé que no le gusta esperar, pero no era ella. En la pantalla de mi celular decía ''Mamá'' Suspiré. Tenía mucho tiempo que no hablaba con ella, ni siquiera sabía de ella. No sé cuándo fue la última vez que llamó a casa. Athalia no me ha dicho nada, y si no lo ha hecho es porque ella ha estado ausente. Carraspeé y tomé la llamada. —¿Sí? — hablé al teléfono. —¿Asher?— creo que se sorprendió de que le contestara. —Ajá— emití bufando. —Hola, hijo. He estado llamando a la casa desde esta mañana temprano y nadie contesta — esa paciencia de ella que me causaba desesperación. Rod

