2017 JUN YURI Era un lunes muy tarde por la noche. Manejaba de regreso a casa con los ojos cansados y la cabeza doliéndome de las horas de esfuerzo. Había estado de aquí para allá con todo el papeleo y las cosas pendientes. La editorial estaba patas arriba, todo por la siguiente publicación de libro de Dalia. Y que además, si no fuera por su atención, quizás habría llegado al hospital. La presión era mucha, estaba sumamente agotada, y ni quería imaginar cómo se sentiría Dalia, siendo tan susceptible con su trabajo. Pasaba por el puente Jamsu, que atraviesa el rio Han, cuando distinguí la silueta de un hombre al otro lado del barandal. Bajé la música del reproductor musical, y estacioné tras él. —Oiga. —Lo llamé. Era alto, esbelto y tenía el rostro cubierto por una gorra ne

