— Mi abuelo, siempre tan molesto incluso después de su muerte ¿es todo lo que me tienes que decir? —Elio alzó sus cejas para mostrar su desagrado por la conversación que estaban teniendo. — Hijo, sé que no hemos llevado una buena relación en los últimos años tú y yo, pero quiero que sepas que te apoyo por lo que me di a la tarea de conseguirte algunas candidatas —su padre volteó a verlo, Elio se paró de su lugar ocultando sus puños en las bolsas de sus pantalones, pues no quería causar ningún drama con su padre por el atrevimiento que había hecho en conseguir posibles novias. — Candidatas que no estoy dispuesto a conocer —dijo de manera tajante, se sirvió un trago de tequila para calmar el ardor de pecho que le estaba causando su furia. — Si no consigues a alguien para casarte, le puede

