4. BIZARRO

2162 Palabras
el camina hacia el sofá y se deja caer de forma pesada reclinando su cabeza hacia atrás, cierra los ojos y suelta su corbata prácticamente se la arranca y la avienta lejos miro esa escena con los labios ligeramente separados ya que el no tiene ni idea de lo sexy que fue todo eso - sube las escaleras la segunda puerta a la izquierda hay una habitación, puedes descansar ahí - NO!... el abre los ojos y me mira escéptico de lo que acaba de escuchar - que dijiste?- levanta una ceja - lo que escuchaste... no voy a ir a ningún lado hasta que me digas quién eres tú y que fue todo eso - no, lo siento hoy no- frunce su ceño y vuelve arrojar su cabeza hacia atrás- en serio hoy tuve un día muy pesado- suspira- en verdad no me esperaba nada de esto - ja!- bufo y niego con la cabeza- y crees que yo si?... además a mí no me importa si estas cansado... como se te ocurre que voy a ir a la habitación de mi secuestrador y descansar como si nada- grito - de primera no es mi habitación es otra habitación- aclara- y dos, no te secuestre... si no te diste cuenta acabo de salvar tu maldita vida- comenta apretando sus dientes- eres una mala agradecida, además golpeaste mi rostro- apunta hacia su mejilla y arruga su nariz molesto - estoy aquí en contra de mi voluntad, eso es un secuestro aquí y en la china - pues no lo estás- aclara elevando el tono de su voz - en serio- levanto una ceja- eso quiere decir que me puedo ir cuando yo quiera- camino hacia el elevador - no, no puedes irte lo miro desafiante y presionó el botón del elevador, el se levanta y camina hacia mi con pasos largos y firmes, con su ceño fruncido y su mirada fija en mi - que no me escuchaste, porque eres tan necia- grita y su voz resuena en todo el departamento su presencia es tan fuerte e imponente que me siento intimidada al instante, sostengo la respiración y apego mi espalda al elevador, el se detiene a unos cuantos centímetros de mi y apoya su mano en la puerta del elevador prácticamente acorralandome, está tan cerca que puedo sentí su respiración pesada por lo molesto que está, nos miramos fijamente a los ojos y veo lo azules que son, es un color tan intenso que me podría perder en la profundidad de sus ojos la puerta del elevador se abre e irremediablemente mi cuerpo cae hacia atrás - carajo- grita, rápidamente estira su brazo, rodea mi cintura y me apega a su cuerpo con fuerza evitando que caiga, nuestros rostros están separados apenas por un par de centímetros, puedo sentir su corazón, su respiración y su aliento mi respiración se corta y mi corazón late freneticamente - estás leyendo mi mente- pregunto muy bajito - no- susurra el se endereza conmigo entre sus brazos sin despegar su cuerpo del mio puedo ver cómo el pasa saliva de forma pasada y muerde ligeramente sus labios - escucha se que todo esto es raro y se que tienes preguntas- su voz es muy suave y calida- incluso se que debes tener miedo pero no tienes porque... no te haré daño... estoy aqui para cuidarte- mi piel se eriza- prometo que responderé a todas tus preguntas mañana en la mañana pero hoy no... no puedo, tengo varias cosas que resolver y ya no hay tiempo... y ahora por favor ve a la habitación y descansa un poco está bien... levanta su mano, toma un mechón de mi cabello y lo coloca detrás de mi oreja dulcemente, el nunca roza ni un centímetro de mi piel pero hace que una corriente recorra todo mi cuerpo logrando que mi piel se erice, que mis rodillas tiemblen y mi corazón lata con fuerza... no entiendo que es lo que pasa conmigo y sobre todo no se porque el tiene ese efecto sobre mi - está bien- susurro- pero solo dime quién eres- pregunto desviando la mirada - soy Caín Black pero eso tú ya lo sabes- responde con su voz aterciopelada sin decir nada más me alejo lentamente de el y puedo sentir su mirada intensa sobre mi espalda - Amelia- me giro nerviosa- prométeme que no trataras de huir... debo hacer varias cosas y no quiero estar preocupado por ti... prométeme que te quedarás aquí hasta que regrese - me vas a dejar sola?... - solo un par de horas pero aquí estás segura, no tienes de que preocuparte estoy demasiado nerviosa e intimidada por el que me cuesta demasiado manterle la mirada - si está bien- susurro y empiezo a subir las gradas - Amelia- me llama nuevamente- prométeme que no te irás- insiste- vamos dilo quiero escucharte sonrió torpemente y asiento con la cabeza- si está bien te lo prometo, no iré a ningún lado hasta que regreses el asiente con la mirada y pone una media sonrisa de satisfacción- ahhhh y gracias por ayudarme- susurro y mi rostro se sonroja subo las gradas prácticamente corriendo y entro a la habitación, cierro la puerta desesperada y la sostengo con la espalda como huyendo de algo, cierro los ojos y respiro profundamente varias veces para calamar mi corazón... Dios mío que es lo que está pasando conmigo abro los ojos y veo la habitación, es gigantesca y muy elegante parece salida de una revista, todo está tan perfectamente acomodado que me da miedo tocar algo pese a que ya salí del monasterio hace un buen tiempo la verdad es que sigo llevando una vida muy simple supongo que es lo único que conozco y al ver este lugar con tantos lujos realmente me he quedado impresionada - Dios como se supone que voy a dormir después de todo esto... esto parece una maldita broma- susurro van pasando las horas y no dejo de pensar en todo lo que pasó, sigo creyendo que es un sueño a demás no me puedo sacar de la cabeza a Black cómo es posible que un hombre sea tan atractivo, imponente e intimidante, será que se lanzó un hechizo el mismo para lucir así de bien... lentamente el cielo se va iluminado y los primeros rayos de sol que aparecen en el horizonte, y obviamente no logre pegar el ojo... escucho que la puerta se abre y de un brinco me pongo de pie, pienso que es Black pero es una mujer de unos 70 años aproximadamente - buen día señorita Amelia como amaneció- saluda con dulzura- soy Claudia el ama de llaves del señor Black - bue... buen dia- tartamudeo - el señor Black me pido que le entregué esta ropa- me mira con una expresión algo divertida- le sugiero que se de un baño antes de bajar, el señor la espera para desayunar juntos en 30 minutos- sonríe y sin decir nada más sale de la habitación me acerco a un espejo y veo mi reflejo un poco dudosa ya que aún es extraño para mí verme en espejos pero veo que tengo toda la cara salpicada de lodo incluso los diente supongo que fue cuando Raum me boto al suelo - Dios- grito frunciendo mi ceño y empiezo a restregar mi rostro con mis dedos... que vergüenza no puedo creer que haya pasado toda la noche con la cara sucia frente a el... me doy una ducha rápida y me pongo la ropa que me envió Black, es muy bonita y se nota que es costosa... pero no me siento cómoda ya que es muy ceñida al cuerpo son unos jean negros de talle alto muy ajustados a mi cintura un suéter de lana gris que solo cubre la mitad de mi abdomen y unos tenis blancos, muy diferente a mis vestidos sueltos y oscuros que llegan hasta mis tobillos con esos zapatos de cordones cerrados y planos que siempre uso, pero es esto o esa ropa enlodada bajo las gradas y Black está sentado en el comedor con un traje igual de elegante que el de a noche con una taza de café y revisando su iPad es una imagen muy bizarra nunca pensé ver a un hechicero milenario con un iPad - que paso se te daño la bola de cristal- comento con sarcasmo el dibuja una media sonrisa divertido y me regresa a ver pero su expresión cambia al instante levantando las cejas y separando ligeramente los labios, si Black no fuera tan arrogante juraría que se sorprendió al verme vestida asi, pero el rápidamente vuelve a su expresión soberbia acomodando su corbata - buen día para ti también- saluda y se aclara la garganta, me siento junto a el, el toma un sorbo de su café y carajo realmente es muy atractivo pero trato de no pensar en nada de eso por si Lee nuevamente mi mente - solucionaste todo lo que tenías pendiente?... suspira- si en su mayoría - crees que ya podamos hablar asiente con la mirada y apoya sus codos sobre la mesa y se reclina ligeramente hacia mi y me mira fijamente esperando a que hablé pero no consigo hilar ni una sola idea ya que estoy perdida en sus ojos - no vas a decir nada, ayer parecías muy decidida a obtener respuestas- levanta una ceja - ehhh, ahhhh, yooo- se ríe de mi, sacudo la cabeza para organizar mis ideas- quiero saber quién eres realmente - ya te lo dije a noche soy Caín Black - no no no, lo que quiero saber es que eres - pues soy un hombre, una persona- se encoge de hombros- un terricola- se ríe - sabes a lo que me refiero- comento molesta - no, no lo se, tu pregunta es muy ambigua, así que tendrás que ser más directa - eres el maldito hechicero del que leí toda mi vida- grito golpeando la mesa con las palmas de mis manos- así o más directa el se ríe, esto es muy frustrante siento que se esta divirtiendo a mis costillas - pues si, soy un hechicero o lo fui en algún momento de mi vida... pero no sé si soy el hechicero de quién has estado leyendo su respuesta lo único que hace es abrir más preguntas pero debo ir en orden si quiero entender todo lo que está pasando - ok siguiente pregunta... ese hombre de ayer - no era un hombre era un demonio, ya te lo dije- Toma otro sorbo de café de forma indiferente - si, si está bien ese demonio o lo que sea, que es lo que quería?. - pues no es lo que quería, es lo que quiere y lo que quiere es a ti y ahora que sabe que ya no esto encerrado también me quiere a mi... y no será el único mi sangre se congela al instante - y porque me quieren- pregunto asustada - sobre todo para que no me liberes- pone los ojos en blanco- y para que no- se queda en silencio pensando muy bien en lo q va a decir...- y para otras cosas mas que ya te iré explicando sobre la marcha frunzo mi ceño sin entender- como puedes decir que me iras contando sobre la marcha... necesito saber en este instante que es lo que ocurre y más si dices que varios demonios me quieren - no solo a ti, ahora también a mí - pues adivina qué... tus palabras no me hacen sentir mejor y tampoco me interesa si ahora también te están buscando- arrugo mi ceño - pues adivina a qué... ahora también me están buscando por tu culpa... porque ayer tontamente fui a tu rescate... si hubiera dejado que te maten en este momento yo estaría feliz y tranquilo con la vida que tanto me costó crear- grita y tensa su cuello - pues yo no pedí que me rescates- grito y me pongo de pie - si lo hiciste- golpea la mesa con la palma de su mano y también se pone de pie- si lo hiciste- repite- tu me llamaste... recitaste el hechizo mientras pensabas en mi- susurra- y te prometí que cuando lo hagas iría por ti sin importar nada- su tono de voz se va haciendo cada vez más bajo y se siente una gran pena en sus palabras desliza su manos por su cabello y se gira alejándose de mi - que?... me lo prometiste?... pero es la primera vez que te veo como es posible?- susurro empiezo a recordar las palabras de Raum el dijo cosas extrañas como que aún no he recuperado mi memoria y hablaba como si me conociera y ahora el también... creo que he estado haciendo las preguntas incorrecta la verdadera pregunta aquí no es quien es el o el hombre de ayer, la pregunta del millón aquí es quien soy yo?....
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