SILVIA. Mientras espero noticias de Briz, mi cabeza está en un conflicto. Había tenido una vida tranquila durante estos cuatro años, cero problemas e inconvenientes, más que las pesadillas que me atormentaban cada despertar. Y de repente, los problemas y desgracias me llegan. Me pregunto ¿Tendrá algo que ver con la denuncia que hice? ¿Será que esa persona me encontró antes que yo? Al pensar en eso me lleno de terror. El miedo se me va cuando las puertas del quirófano se abren para dejar ver al alto doctor, es uno de los hermanos de mi amiga Amaru, al verme me reconoce y me da un saludo rápido para seguido dirigirse a los familiares de mi amiga. Siento una punzada cuando dice que Briz no va a despertar ahora, porque entró en estado de coma, sobre todo, que el golpe afectó su cereb

