Lo siguió cautelosamente, para cuando estuviera solo desaparecerlo, pero cuando tuvo la oportunidad no pudo, pensó en su familia, en el dolor que le causaría a sus padres si iba a prisión, lo que se perdería de su hija y nietos. Soñaba con llevarla al altar. Sabía que eso estaba por suceder, que muy pronto ella y Arvid tomarían la decisión de casarse, y para cuando ese día llegase, no quería estar tras las rejas. Por ello se retiró, por eso se marchó dejando a ese pobre infeliz con vida, pensando en que, pronto caería, aunque tuviera que usar malas artimañas, pero lo haría caer. … En el convento, las monjas se preparaban para realizar una misa donde se reunirían todas las monjas, desde las inferiores hasta las superiores. En la pista donde se realizaría tal evento, era en el centro del

