Me quedo callado porque es imposible que le pueda dar todo eso, mis empresas tienen inversionistas, tienen contratos y no puedo romper todo eso de un día a otro. No puedo entregarle todo eso en este momento. -No te daré nada Nicolás pero si no regresas a mi hija sana y salva voy a... -¡No puedes amenazar al hombre que tiene a tu hija! – grita burlón. Flack me mira. –Pobre chica, lo que tiene de bella lo tiene de bruta piensa que su papito vendrá a rescatarla pero en realidad a ti solo te importa tu dinero... ¡El dinero que me robaste! – estrello mi puño contra el mármol de la mesa. -¡Si le haces daño a Zava voy a matarte! Una sonora carcajada se escucha al otro lado de la bocina y mi cabreo aumenta. -¿Qué le has hecho a Zava? ¿Dónde está? – la angustia comienza a aniquilarme. Te

